Aborrezco la lámpara mágica y el manual
sextante que señala la estrella polar.
Prefiero mis gafas.
Palabra a palabra, la aguja
no pasa; en todo caso Ariadna retorna
y el dédalo es más esdrújulo.
Canto a la forma
de las olas, al cúmulo que avanza
¡Adelante! ¡Adelante!
Encuentro esa deriva,
la tragedia se vuelve estanque
y la poesía Poesía