El conflicto por el conflicto, soberana estupidez,
donde se aloja el ánimo polemista, plantaría del olivo una rama,
o vertería un puñado de cenizas de vidrio en la garganta.
Desenlaza por el envés, y el nudo por el principio.
Antagonismo, el del aire contra las alas
o silencio del arpa sin cuartel. Pero que sea
entre el alabastro y el cincel,
entre el lienzo y la mano, la trinchera